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Las sinuosidades y franquezas de Montserrat Nicolás

Montserrat-Nicolás

PURO PERIODISMO
Publicado por Patricio Contreras el 18-11-2010

La autora del blog Curvas Políticas visitó la UAH para conversar sobre redes sociales, política nacional, el sistema binominal, el royalty minero, algo de Vicente Huidobro —en 2008 publicó un libro sobre el vate— y también algo de periodismo y medios de comunicación.

“¿Por qué están tan lejos?” dice Montserrat Nicolás, una mujer de sonrisa constante, perfecta, que le habla —vale aclararlo— a un grupo de estudiantes de periodismo y ciencia política que religiosamente ha asistido a escucharla en una nueva versión del Jueves de Reporteros. Pero los estudiantes, timoratos, se hacinan al fondo de la sala, lejos de ella. “No muerde”, acota un valiente de primera fila, provocando risas y distendiendo el ambiente. Puede ser; no muerde, pero sí dispara.

Hace cinco años Montserrat Nicolás comenzó a edificar su blog Curvas Políticas. La primera piedra fue un posteo titulado “Amo al presidente Lagos”, donde reflejó su ácido e irónico malestar ante el ex mandatario en diversas materias: educación, obras públicas, indultos (a uno de los asesinos de Tucapel Jiménez), medio ambiente, grandilocuencia, arrogancia.

“Con Lagos hemos estado en la cúspide de la civilización”, escribió. “¿Quién hubiese pensado que en tiempos de la Independencia o en las décadas del nitrato, que los trabajadores y trabajadoras estarían tan bien como hoy? ¿Y quién pudiera haber imaginado un presente esplendor que hoy gozamos? Sólo un gran estadista como el Presidente Lagos”.

Formada como historiadora, hoy analista política y de comunicaciones, Montserrat fue criada en Suecia (dice que aprendió a cocinar, cocer, armar una mesa e incluso algo de metalurgia), vivió ocho años en Chile y hoy reside en Washington DC, cuna de la burocracia y la política estadounidense. Desde ahí mantiene la bitácora que le ha dado fama —revista Qué Pasa la eligió como una de las mejores del espectro político chileno— y una cuenta de Twitter (@CurvasPolíticas) que supera los 14 mil seguidores.

¿Cómo hace todo a distancia? “Con mucha imaginación”, responde.

Aires gangsteriles
En la charla de Jueves de Reporteros, Montserrat Nicolás habló de Ena Von Baer, del presupuesto, del royalty, de La Nación, de sus entreveros con Ximena Ossandón —vicepresidenta de la Junji—, del sistema binominal, de las redes sociales, de la política, del poder.

“Yo no sabía que Chile era cuna de buenos modales”, dijo a propósito de la disputa verbal entre el senador Andrés Zaldívar —un político casi eterno (fue ministro de Frei Montalva en 1968— y la ministra secretaria general de gobierno, que según el congresista tenía tintes similares a las juventudes hitlerianas.
Nicolás contó que después de la segunda vuelta, en enero pasado, la llamaron mucho, recibió presiones. Gajes del oficio de una observadora política. No menciona nombres ni identifica el sector político, pero desliza frases y súplicas que evidencian inequívocamente la vereda política de sus interlocutores: “No nos saquí la chucha po’ Monse. Nosotros somos los derrotados”.

Autodeclarada díscola como Marco Enríquez-Ominami —apoyó su candidatura—, Montserrat Nicolás tiene juicios severos sobre la política chilena. Cree que nuestra Constitución es un testamento paleolítico, escrita en piedra, como esculpida por Abraham. Incluso, asegura, es materia de estudio de académicos constitucionalistas en el país del norte.

También cree que por estas tierras no hay que hablar de “clase política”, sino que de una “asociación de gángsters”, dominada por hombres, mecanizada por códigos, delimitada por paredes. Quizás por eso desde su blog trató de derribar esas limitantes.

Dice que cuando José Miguel Insulza la ve, le vienen nuevos tics, algo difícil de creer. El 30 de junio de 2009, el Pánzer —en rigor su encargada de prensa— le prohibió la entrada a la Asamblea General Extraordinaria de la OEA. En ese momento, Nicolás era columnista para La Nación, donde ya le había lanzado dardos al secretario del organismo. Semanas después, colgó la pluma. Fue, en sus palabras, “hasta que a [Marcelo] Castillo [ex director del medio] le quitaron los pantalones”. En el siguiente video explica los detalles.
ENLACE VIDEO

Se ofrecen Curvas
Nicolás también habló del periodismo y los medios de comunicación. Según ella, Chile necesita más periodismo de investigación. Cree que acá se saltan esa parte y van directo a la opinión. Y asegura que nuestra plaza de columnistas está repleta de personas que suelen escribir de sí mismos o sobre otros columnistas, abonando un círculo endogámico.

También habló sobre la brecha digital, a estas alturas una grieta generacional, “que forma una suerte de elite”. Recordó que la Concertación  no tuvo política comunicacional, lo que a fin de cuentas también es una política.

“Llega un punto en que queda tan claro el letargo de El Mercurio y Copesa que la gente ya no lee”, es una de sus críticas a los grandes conglomerados mediáticos. “En La Tercera creen que pueden hacer todas las políticas públicas”, opina sobre sus editoriales.

Montserrat Nicolás, sin embargo, suele minimizar su importancia, subvalorar su prestigio y rebajar su influencia. “No creo que mucha gente lo lea”, dice sobre Curvas Politicas. Pocos le creen hasta que demuestra un total desprendimiento con su creación, como si estuviera demasiado confiada de la posición y prestigio alcanzados, como también del cansancio y aburrimiento —causado por la esclerósis de la política— que le supone actualizarlo constantemente. Montserrat dice: “Si tienen ganas les regalo el blog”. Nadie responde. La oferta está hecha.

POESÍA Y POLÍTICA DE HUIDOBRO

El 2008 Montserrat Nicolás publicó Vicente Huidobro. ¿Poeta, político o intelectual? (Editorial DKDNT), una obra que recorre las publicaciones tempranas del vate. Nicolás se enfocó en el periódico “Acción. Diario de purificación nacional”, que circuló en 1925 y que permanecía como un legado desconocido del que fuera candidato presidencial un año antes, cuando compitió con Emiliano Figueroa y otros peces gordos de la política.

En su momento, el periodista Juan Pablo Cárdenas opinó: “Me encantaron algunas reflexiones sobre la ‘fabricación’ de la cultura en nuestro país y sobre los propósitos de las institucionalidades culturales. Pero sobre todo, aprecio y agradezco la reivindicación de Vicente Huidobro, este poeta y revolucionario que nos debiera enorgullecer a todos, pero de quien todavía se conoce poco”.

Lanzamiento ‘Vicente Huidobro ¿poeta, político o intelectual?’

Lanzamiento del libro Vicente Huidobro ¿poeta, político o intelectual? el 3 de enero del 2008 en el diario LA NACION (Santiago de Chile).

De seguro fue la noche más calurosa de Santiago lo cual no impidió que más de 70 personas me acompañaran en el revuelo del lanzamiento. Entre risas y mucho cariño, nuevos y antiguos amigos bendicieron el libro. Gracias al equipo de cultura de La Nación (mención especial a Claudia Sanchez y Martin Huerta) y a mi familia, por tramar una noche inolvidable y atípica.

La presentación del poeta y extremadamente generoso y erudito Andrés Morales fue recibida con reverencia.

Las canciones de la época del impecable Pedro Linares fueron un verdadero regalo.

El lanzamiento fue solamente posible gracias a las indispensables chicas de producción, Elena y Nicole. Oficiaron de maestras de ceremonia hasta vendedoras encantadoras.


Entrevista en El Mostrador

“Texto destapa aspectos ocultos de Vicente Huidobro y su fuerza política” por Ana Rodríguez Silva. El Mostrador, 6 de enero de 2008.

”Vicente Huidobro, ¿poeta, político o intelectual?” ve la luz en enero, mes en que el poeta nació y murió, para presentar una investigación totalmente inédita en Chile. Historiadora y analista política residente en Washington indaga en los aspectos más irreverentes del vate tras descubrir periódico de 1925.

Probablemente, esté demás decir que sobre Huidobro muy poco se sabe. Poeta, creacionista, intelectual, surrealista, olvidado y tal vez un poco excéntrico son algunas palabras que intentan describirlo, pero que de poco sirven cuando se desconoce la importancia de su trayectoria, más allá del Altazor y sus ya vistos caligramas.

A raíz de los atentados contra las Torres Gemelas en Nueva York y como se sucedieron los acontecimientos en ese país, la historiadora y analista política residente en Washington Montserrat Nicolás tomó la figura del presidente Bush, su uso del poder y el conocimiento a su placer, “lo cual es muy normal”, usando como ejemplo de una “trata” de intelecto las presiones que ejerció ante los mandos medios de la CIA para buscar responsables.

Sumó a esto la tendencia de las sociedades a encasillar a las personas “poniéndole nombre: tú eres periodista, eres historiador, eres intelectual, eres poeta, cuando el ser humano es mucho más que eso, no es un título”, dice, y el resultado –aunque parezca descabellado inicialmente- es un análisis de la figura del poeta como crítico del poder, centrado en la figura de Vicente Huidobro, lo que se convirtió en libro gracias a la editorial DKDNT.

“Me llamó la atención cómo funcionaba el mundo cultural chileno, cuáles eran considerados los buenos pintores, los buenos poetas, escritores, etcétera. Y también que era una plataforma muy mediocre, en que no se usaban ni parámetros de análisis”, asegura Nicolás. Así, comenzó a investigar la vida de Huidobro y a construir ideas, particularmente a partir del descubrimiento de un periódico que el poeta creó en 1925: “Acción. Diario de Purificación Nacional”.

“Empecé a armar mi hipótesis: que hay una diferencia entre poeta e intelectual, pero no en el sentido en que normalmente nosotros entendemos al intelectual, el que sería un académico, entendido, especialista, sino que el intelectual es una persona cuyo conocimiento lo convierte en mercancía y lo vende al mejor postor”, dice la autora y explica que, de esta forma, el conocimiento pasa a ser saber.

Por el contrario, el poeta sería un ser como cualquier persona, pero que rehúsa vender su conocimiento “y vive de una forma bastante particular dentro de lo que uno podría llamar masa, pueblo, sociedad. El poeta usa el conocimiento que es colectivo, que viene de generaciones y tradiciones, lo usa y no lo vende, lo usa y lo da de vuelta. Por ejemplo, la poesía en sí no es para hacerse rico, es una necesidad de comunicar. Y esa necesidad proviene también de lo grande, de la sociedad”, añade Montserrat Nicolás.

Acción y reacción

“El poeta no copia, vive ahí (en la sociedad), nace de ahí, es de ahí. El intelectual copia y vende”. La diferencia sería entonces una postura de vida, que en Huidobro se manifiesta claramente al revisar las escasas ediciones del diario que creó junto a otros poetas como Miguel Hidalgo o Miguel Ángel Vergara.

“Acción. Diario de Purificación Nacional” circuló por las calles del centro de Santiago en 1925 y no tuvo más que una quincena de ediciones. “Es un diario absolutamente loco”, comenta Nicolás sobre las raídas ediciones que tuvo oportunidad de ver y fotografiar en la Biblioteca Nacional.

Según la autora, “’Acción’ no tenía un background político como muchos de los diarios de esa época”, tampoco fines misioneros ni relaciones con partidos políticos. Su función, dada a través del lenguaje mismo y de su diseño, era denunciar “a los que se benefician del estado, a la Iglesia Católica, etcétera”, cuenta Nicolás, agregando que luego de publicado el tercer número, Huidobro recibe “una paliza bastante grande” a raíz de lo publicado.

Los afanes de denuncia del poeta no sólo se manifestaron con “Acción”. Ya estaban presentes en su primera obra –y siguieron estándolo a lo largo de toda su trayectoria- “Pasando y pasando” (1914), en que realizó fuertes críticas a la Iglesia Católica, lo que llevó a su oligárquica familia, entre ellos algún tío sacerdote y su propio padre, a realizar una quema de los ejemplares.

“A Vicente siempre lo comparan con Neruda, que Neruda era del pueblo y por eso hay que quererlo a él. Y Neruda terminó con no sé cuántas casas, fue agregado cultural, etcétera. A Huidobro nada, no lo pescaban porque era un cuico, entonces no calzaba en ninguna parte, ni siquiera tenía el apoyo de su mundo”, puntualiza Nicolás.

Del diario actualmente queda poco: ediciones en mal estado de conservación y restauradas con scotch que Nicolás pretende rescatar presentando un proyecto en el futuro, dada la importancia de los diarios como registro histórico de una idea totalmente vanguardista e inédita de desafío a la política y el poder nacional.

“Huidobro vuelve a Chile (desde Europa) en momentos en que pasan muchas cosas (1924-1925). No solamente trae obras de Picasso que aquí ni siquiera sabían que existía, porque la institución cultural chilena no buscaba cosas nuevas, sino que trae todas las novedades”, postula la autora.

Y agrega que “la teoría literaria sitúa a Huidobro o como un tipo que transformó el lenguaje a través del creacionismo, o un tipo que innovó con sus pictogramas. Pero siempre está el típico trauma Latinoamericano de compararse con Europa. Y muy pocos han dicho que, quizás, por las cosas que pasaban en ambos continentes, Huidobro estaba a la par, porque somos resultado de lo que pasa la sociedad en la historia”.

Montserrat Nicolás sostiene que Huidobro estaba haciendo las mismas cosas que se estaban haciendo en Europa, “se atrevía a hacer cosas tan locas, que después en Europa se llamaron surrealismo y que empezó con el dadá”.

“La diferencia que tiene Vicente Huidobro con el resto es que no es un copión, le nace a él mismo. Y con eso claro, me crucificaron”, puntualiza sobre un texto que inicialmente presentó como tesis de grado y que causó estupor entre los académicos que la evaluaron.

Difusión Libro sobre Huidobro (El Mostrador)

Entrevista: ‘Texto destapa aspectos ocultos de Vicente Huidobro y su fuerza política’ por Ana Rodríguez Silva. El Mostrador, 6 de enero de 2008.

“Empecé a armar mi hipótesis: que hay una diferencia entre poeta e intelectual, pero no en el sentido en que normalmente nosotros entendemos al intelectual, el que sería un académico, entendido, especialista, sino que el intelectual es una persona cuyo conocimiento lo convierte en mercancía y lo vende al mejor postor [y de esta forma] el conocimiento pasa a ser saber”.

Difusión libro sobre Huidobro (La Nacion)

“Huidobro nos visita desde Washington” por Martin Huerta. La Nación, 31 de diciembre de 2007.

“[La autora] se plantea esa misma pregunta que me deja perplejo. [Huidobro] nos deja un portentoso legado que, afortunadamente, gente como Montserrat Nicolás se encarga de recordarnos”.

Difusión Libro sobre Huidobro (La Tercera)

‘Las volteretas políticas de Huidobro’ por Denisse Espinoza A. en sección Reportajes de La Tercera, 13 de enero de 2008

“Era de una irreverencia total. Mientras los intelectuales venden sus conocimientos al mejor postor, Huidobro es fiel a sus convicciones. Abandonó a Ibañez y al Partido Comunista cuando se sintió defraudado (…) pero nunca se traicionó a si mismo”

”El libro reivindica la figura del poeta como artista comprometido y defiende su coherencia a pesar de sus radicales cambios políticos” (Denisse Espinoza A. en Reportajes de La Tercera, 13 de enero de 2008.

Difusión en la prensa sobre el libro de Huidobro

‘Las volteretas políticas de Huidobro’ por Denisse Espinoza A.

Sección Reportajes de La Tercera, 13 de enero de 2008.

Huidobro nos visita desde Washington’ por Martin Huerta.

La Nación, 31 de diciembre de 2007.

Entrevista: ‘Texto destapa aspectos ocultos de Vicente Huidobro y su fuerza política’ por Ana Rodríguez Silva.

El Mostrador, 6 de enero de 2008.

“Se nos hace creer que la Cultura es una cosa bonita…pero no es más que un sistema de valores en el cual el intelectual se vende a mejor postor mientras el poeta lucha.”

Montserrat Nicolás. Entrevista en Radio Universidad de Chile. 7 de enero de 2008.

“Me encantaron algunas reflexiones sobre la ‘fabricación’ de la cultura en nuestro país y sobre los propósitos de las institucionalidades culturales. Pero sobre todo, aprecio y agradezco la reivindicación de Vicente Huidobro, este poeta y revolucionario que nos debiera enorgullecer a todos, pero de quien todavía se conoce poco”.

Juan Pablo Cárdenas, director de Radio de la Universidad de Chile.

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